Aller au contenu principal

María Alejandrina de Sajonia-Weimar-Eisenach


María Alejandrina de Sajonia-Weimar-Eisenach




María Alejandrina Ana Sofía Augusta Elena de Sajonia-Weimar-Eisenach (en alemán, Marie Alexandrine Anne Sophie Auguste Helene von Sachsen-Weimar-Eisenach; Weimar, 20 de enero de 1849-Trebschen, 6 de mayo de 1922) fue la hija mayor y segundo vástago del gran duque Carlos Alejandro de Sajonia-Weimar-Eisenach y de su esposa, la princesa Sofía de los Países Bajos.

A través de su madre, María era la segunda en la línea sucesoria al trono holandés después de su sobrino, el gran duque Guillermo Ernesto de Sajonia-Weimar-Eisenach, desde 1900 hasta el nacimiento de la princesa Juliana de los Países Bajos en 1909. Como se esperaba que su sobrino renunciara a sus derechos al trono en favor de retener su título de gran duque, también se esperaba que María heredara directamente la corona holandesa tras la muerte de su prima, Guillermina, quien en ese momento aún no tenía hijos. El nacimiento de Juliana posteriormente cambió la sucesión.

Biografía

La joven princesa estudió pintura y realizó un retrato del popular profesor August Allebé en 1886, el cual indica que ella probablemente asistió a algunas de sus lecciones abiertas para damas en su estudio de Ámsterdam, pero también indica que no había dejado de pintar después de su matrimonio.

Matrimonio y descendencia

Cuando era joven, María y su prima, la princesa Paulina, fueron consideradas como posibles candidatas para desposar a Alberto Eduardo, príncipe de Gales (el futuro rey Eduardo VII del Reino Unido).[1]​ Este compromiso no se materializó ya que la madre de él, la reina Victoria, creía que los dientes de María eran "casi negros";[1]​ ambas chicas eran consideradas buenas, pero "delicadas y no bonitas".[2]​ El príncipe luego se casaría con la princesa Alejandra de Dinamarca.

El 6 de febrero de 1876 en Weimar, María se casó con el príncipe Enrique VII de Reuss-Köstritz. Tuvieron los siguientes hijos:

  • Hijo (1877).
  • Enrique XXXII (1878-1935), casado con la princesa María Adelaida de Lippe-Biesterfeld (1895-1993).
  • Enrique XXXIII (1879-1942), casado en primeras nupcias con la princesa Victoria Margarita de Prusia (1890-1923) y luego con Allene Tew (1876-1955).
  • Juana (1882-1883).
  • Sofía Renata (1884-1968), casada con el príncipe Enrique XXXIV de Reuss (1887-1956).
  • Enrique XXXV (1887-1936), casado en primeras nupcias con la princesa María de Sajonia-Altemburgo (1888-1947) y luego con la princesa María Adelaida de Lippe-Biesterfeld (1895-1993).

Sucesión holandesa

Tras la muerte del rey Guillermo III de los Países Bajos, su hija Guillermina se convirtió en reina a la edad de diez años. Ella se casó con el duque Enrique de Mecklemburgo-Schwerin en 1901, pero el matrimonio permaneció infértil por casi una década. Entre 1890 y 1909, los herederos al trono holandés fueron primero la madre de María, la princesa Sofía, y tras su muerte en 1897, su nieto Guillermo Ernesto, gran duque de Sajonia-Weimar-Eisenach. El asunto de la sucesión se convirtió en algo particularmente importante después de que la reina Guillermina se contagiara de fiebres tifoideas a principios de la década de 1900.[3]

Sin embargo, Guillermo Ernesto había declarado repetidamente que no tenía ningún deseo de heredar el trono dada la oportunidad, ya que la constitución holandesa requería que él renunciara a su título de gran duque de Sajonia-Weimar-Eisenach.[3][4]​ Debido a este hecho, la heredera al trono holandés habría sido su tía María, seguida por su hijo mayor, el príncipe Enrique XXXII de Reuss-Köstritz.[3][5]​ Como su hijo servía como teniente en la Marina alemana, muchos estaban preocupados (particularmente los británicos y franceses) por los peligros a los que los Países Bajos estarían sometidos - él era un príncipe alemán con lazos cercanos a la Casa de Hohenzollern que sucedería al trono holandés. En una publicación se lamentaba que si la reina permanecía infértil, la corona holandesa "pasaría a la posesión de un príncipe alemán, cuyo nacimiento, formación, y afiliaciones naturalmente le llevarían a adentrar a Holanda en la esfera del Imperio alemán, a expensas de su independencia nacional y económica".[6][7]​ Para esta época, la princesa María era un anciana viuda y se encontraba muy mal de salud, así que habían especulaciones de que ella también renunciaría a sus derechos al trono holandés en favor de su hijo, quien tenía unos veinticinco años.[4]

En 1907, se temió que Guillermina abdicara en favor de sus primos de Sajonia-Weimar, ya que una cláusula en un proyecto de ley presentado recientemente al Parlamento holandés pedía la exclusión de la línea sucesoria a los hijos nacidos después de la abdicación de un soberano.[5]​ Sin embargo, Guillermina luego declararía que no tenía intenciones de abdicar, y que el proyecto de ley estaba dirigido al viudo e infértil gran duque de Sajonia-Weimar-Eisenach, quien, aunque era conocido su deseo de renunciar a sus reclamos al trono, estaba considerando volver a casarte; habría habido una considerable confusión si él hubiera abandonado los reclamos en favor de su tía María, para luego pasar estos a cualquier hijo que pudiera tener.[5]

La reina Guillermina sufrió muchos abortos espontáneos durante su matrimonio, aumentando la especulación de la sucesión. Sin embargo, el nacimiento de la princesa Juliana en 1909 aseguró la sucesión holandesa por otra generación.

La princesa María murió el 6 de mayo de 1922 en Trebschen.

JBL PARTYBOX ENCORE

Ancestros

Referencias

Enlaces externos


Text submitted to CC-BY-SA license. Source: María Alejandrina de Sajonia-Weimar-Eisenach by Wikipedia (Historical)